Volver a la normalidad tras la Navidad: consejos prácticos

Publicado el 13 de enero de 2026, 18:49

La Navidad suele ser una época de celebraciones, comidas copiosas y cambios en las rutinas diarias. Para las personas mayores y dependientes, estos excesos pueden traducirse en digestiones pesadas, desajustes intestinales, aumento de peso o pérdida del apetito en los días posteriores. Por eso, volver progresivamente a unos hábitos alimenticios equilibrados es clave para recuperar el bienestar y la energía, en este articulo Edusan quiere darte una serie de pautas y consejos que ayudaran a que todo vuelva a la normalidad.

A continuación, compartimos consejos prácticos y adaptados para facilitar esta transición tras las fiestas.

 


 

 

1. Recuperar horarios regulares de comida

Durante la Navidad es habitual comer a deshoras. Tras las fiestas, es importante:

Volver a horarios fijos de desayuno, comida, merienda y cena.

Evitar saltarse comidas, especialmente en personas mayores, ya que puede provocar bajadas de energía o mareos.

Priorizar cenas tempranas y ligeras, facilitando el descanso nocturno.

2. Apostar por una alimentación sencilla y digestiva

Después de días de comidas grasas o muy elaboradas, el organismo agradece platos simples:

Cremas de verduras, purés y sopas suaves.

Pescados blancos, carnes magras y huevos.

Preparaciones al vapor, hervidas, al horno o a la plancha.

 

En personas con problemas de masticación o deglución, es fundamental adaptar las texturas sin perder valor nutricional, algo importantisimo para ellos.

3. Aumentar el consumo de frutas y verduras

Las frutas y verduras  son un magnifico aliado por que ayudan a:

Regular el tránsito intestinal.

Aportar vitaminas y minerales esenciales.

Favorecer la hidratación.

 

Se recomienda introducirlas de forma progresiva:

Fruta cocida o triturada si hay problemas digestivos.

Verduras bien cocinadas al inicio, evitando las más flatulentas los primeros días.

4. Hidratación: un punto clave

Tras las celebraciones, muchas personas mayores llegan con déficit de líquidos.

Consejos prácticos:

Ofrecer agua con frecuencia, aunque no haya sensación de sed.

Alternar con infusiones suaves, caldos desgrasados o gelatinas sin azúcar.

Vigilar signos de deshidratación, especialmente en personas dependientes.

 

5. Reducir poco a poco azúcares y ultraprocesados

No es recomendable los excesos para nuestros mayores y menos con productos con muchos azúcares, por eso lo ideal es:

Disminuir dulces, bollería y productos muy azucarados.

Evitar sobras navideñas ricas en grasas y sal.

Sustituirlos por opciones más saludables y equilibradas.

6. Mantener una correcta ingesta de proteínas

Las proteínas son esenciales para mantener la masa muscular, especialmente en personas mayores:

Incluir pescado, legumbres, huevos, lácteos y carnes magras.

Repartirlas a lo largo del día para facilitar su absorción.

Ajustar las cantidades según las necesidades individuales.

 

 


 

 

7. Escuchar al cuerpo y respetar el ritmo de cada persona

Cada persona mayor o dependiente es diferente, y tendrá necesidades distintas.

Si aparece falta de apetito, ofrecer raciones pequeñas y más frecuentes.

Evitar forzar la comida.

Observar posibles molestias digestivas y adaptar la dieta si es necesario.

 

 

En resumen desde Edusan aconsejamos a nuestros amigos

La vuelta a la normalidad tras la Navidad debe ser progresiva, flexible y adaptada a cada persona. Una alimentación equilibrada, sencilla y bien organizada ayuda a recuperar el bienestar físico, mejorar la digestión y reforzar la salud general de las personas mayores y dependientes. Cuidar la alimentación es, sin duda, una de las mejores formas de cuidar su calidad de vida.

 

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